10.3 C
Dos Hermanas
sábado, 7 de diciembre de 2019.

Las primeras cenas

Marcos 14, 12-26

ANTES DE la Última Cena hubo muchos momentos de encuentro y de acción de gracias de Jesús con sus discípulos y los pobres. A Jesús le gustaba festejar, le gustaba compartir, le gustaba respirar en la felicidad de los más pobres. Por eso después de estar con ellos dialogando y enseñándoles, después de recriminarles su indiferencia ante el prójimo y exhortarlos a vivir del amor del Padre, los invitaba a todos a comer. Si alentadoras eran sus palabras, más “alimentadoras” eran aquellas cenas para el alma y el corazón de sus discípulos, pobres y pecadores que a él se acercaban.

Feliz Solsticio

Mateo 2,1-12 No ME DEJA de sorprender que desde posturas políticas en principio críticas con el sistema económico y...

Lo que no dijo

(Mateo 4,12-23) CUANDO JESÚS llama a sus discípulos no dijo: “Veníos conmigo que no quiero que vayáis al infierno”. Naturalmente que Jesús no quería que la vida de sus discípulos se perdiera entre la superficialidad y el pecado, considerando que ellos se lo merecían todo y los demás tenían que estar a su servicio. Pero su llamada no era, en primer término, una llamada para la vida después de la muerte. Su llamada era para una misión en esta vida.

El pescador pescado

(Marcos 1,14-20) PESCADORES DE hombres es el oficio que Jesús le ofrece a sus discípulos. Todos recordamos sus palabras: “Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres.

Fe y seguimiento

“EN EL evangelio está claro, de nada vale decir: “Señor, Señor”, si no nos llenamos del Espíritu de Jesús y no vamos haciendo, en nuestras circunstancias y con nuestras limitaciones, lo que Él hizo. No hay fe verdadera sin seguimiento de la vida y la persona de Cristo.
¿De qué nos sirve ahora quejarnos de la crisis, cuando hemos estado callados años y años con los abusos y las injusticias que la han propiciado? ¿De qué sirve quejarnos de los políticos si nunca vamos a cambiar el sentido de nuestro voto y si no vamos a participar en nuestra sociedad para que vaya cambiando? ¿De qué sirve decir que queremos una sociedad más justa si no hacemos nada por construirla? ¿De qué sirven nuestras buenas intenciones si no se concretan nunca en ninguna lucha transformadora?
Cuando subían de manera desorbitada los precios de las hipotecas, ¿cuántas manifestaciones se convocaron para protestar con la esclavitud a 40 años de tantos y tantos jóvenes? Quizás es que los de la construcción cobraban mucho más de lo que podían haber imaginado, y unos por otros callábamos. Cuando nos enterábamos que quien perteneciera al Partido se colocaba de inmediato, ¿quién levantó la voz, quién protestó?
Quizás es que muchos teníamos la secreta esperanza de beneficiarnos de tanta “generosidad” –despilfarro fraudulento y delictivo-- con el dinero público.
Ser cristianos de “bodas, bautizos y comuniones”, o sólo de cultos y adoraciones, no es ser cristiano. Seguir a Cristo es querer estar con Él día a día, y construir entre todos, con justicia y prudencia, un mundo más digno.

(Lucas 9,18-24) “EN EL evangelio está claro, de nada vale decir: “Señor, Señor”, si no nos llenamos del Espíritu de Jesús y no vamos haciendo, en nuestras circunstancias y con nuestras limitaciones, lo que Él hizo.

Cínico o hipócrita

(Mateo 7,21-27) EN LO CONCRETO de la vida se juega la verdadera figura de nuestro ser. No son tus sentimientos, ni tu ideología lo que te define. Es lo que haces lo que te define: ¿Cuáles son tus diversiones?, ¿en qué empleas tu dinero?, ¿cómo te comportas en tu trabajo, con tus compañeros; en tu casa, con los tuyos? ¿Cuánto tiempo dedicas a la solidaridad con los más pobres? ¿Qué es lo que buscabas al elegir tu profesión? ¿Cómo reaccionas ante el que tiene poder?, ¿y ante el débil y sin recursos? ¿Son los pobres tus amigos? (…)

Campo a través

Lucas 15,1-32 NO, NO ERA senderismo, era ir campo a través; por los sembrados, por los olivares, orientándonos por...

Locos de atar

(Marcos 10,17-30) “YA SÉ que será difícil, pero si renunciamos a las vacaciones y a unos cuantos caprichos, podremos criarlo bien. Nuestras madres tenían menos y nos sacaban adelante. Yo quiero que tengamos otro hijo. Juanito necesita un hermano, seguro que seremos mucho más felices. Nuestros hijos nos darán una vida que, poniendo nuestra ilusión en el dinero, vamos a perder”.   […]

La fuerza de Elías

(Mateo 17,1-9) “CUANDO ME LO dijeron se me cayó el mundo encima. Menos mal que ya te habíamos puesto nombre: Si es niño lo llamamos Elías. Pero el médico te nombró como si fueras un síndrome. Menos mal que te habíamos puesto nombre.

La verdad del pobre

(Lucas 18,9-14) La parábola del fariseo y del publicano rezando en el Templo siempre nos pone en una disyuntiva a los creyentes asiduos, que somos los que la escuchamos y meditamos: el que queda bien en la parábola no es precisamente el creyente practicante, sino el que por su vida ajena a los sanos principios morales se acerca arrepentido y humilde a Dios.

Publicidad

Síguenos

7,676FansMe gusta
0SeguidoresSeguir
5,493SeguidoresSeguir
179suscriptoresSuscribirte

Lo más leído