intemperie
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Ocho años ha tardado el lebrijano Benito Zambrano en rodar su nueva película desde que rodara La voz dormida, en la que, como en este caso, con Intemperie, se centraba en la posguerra española. Poniendo en su foco protagonista a los más desfavorecidos, a los proletarios, a aquellos que difícilmente podían salir adelante y apenas superaban el día a día frente a los poderosos.

Para ello se ha lanzado a adaptar la fabulosa (y difícilmente trasladable al cine) novela homónima de Jesús Carrasco, donde la atmósfera era mucho más importante que los hechos. El resultado no alcanza a la novela originaria, aunque no es nada desdeñable.

La historia comienza con una huida, la de un niño que escapa de su pueblo desolado, donde todo está a la orden de aquel al que llaman Capataz, con las voces de sus perseguidores a su espalda. Frente a él, una inmensa y árida llanura que debe atravesar para llegar a su destino. En su escapada cruzará sus pasos con un pastor que le ofrece protección. A partir de ese momento, la vida de ambos quedará ligada mientras los hombres del Capataz cada vez están más cerca.

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Intemperie utiliza constantemente los elementos típicos del western clásico, incluido el consabido tiroteo y el tópico plano final con el que muchos clásicos del western se cerraban. La película peca quizás de ser demasiado esquemática en cuanto a sus personajes, con buenos muy buenos y malos muy malos, prácticamente sin matices. A pesar de que a los intérpretes se les puedan poner pocos peros. Tanto Tosar como Callejo, tanto López como Romero realizan buenas interpretaciones.

Los paisajes son desoladores y la película se ve y se sigue con facilidad y cierto interés, y se (casi) olvida con la misma facilidad, pero la intensidad dramática flojea en algunos momentos, y hay otros que estéticamente aparecen como potentes pero que no resultan creíbles, por la decisión de explicar y sobreexplicar todo lo que pasa, hacerlo todo más que evidente, huyendo de la sobriedad del texto originario. El resultado final de todo ello es Intemperie, una película de bella fachada, pero con un tratamiento algo convencional y con algunas malas decisiones argumentales.

España-Portugal, 2019 (103′)
Dirección: Benito Zambrano.
Producción: Juan Gordon, Pedro Uriol.
Guión: Daniel Remon, Pablo Remon, Benito Zambrano, basado en la novela de Jesús Carrasco.
Fotografía: Pau Esteve Birba.
Música: Mikel Salas.
Montaje: Nacho Ruiz Capillas.
Intérpretes: Luis Tosar (Pastor), Luis Callejo (Capataz), Jaime López (Niño), Vicente Romero (El Triana), Manolo Caro (Tullido), Kandido Uranga (El Viejo), Yoima Valdés (Madre familia pobre), Paz de Alarcón (Madre).

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