manuel valera garcía
Publicidad

Hace exactamente 105 años, falleció de manera inesperada en la capital granadina uno de los personajes más destacados de la Historia de Dos-Hermanas: el periodista y polifacético Manuel Valera García. Aprovechando tal efeméride, recordaremos brevemente su figura y sus últimos momentos en Granada.

Manuel Valera García nació en nuestra villa el 16 de junio de 1870, siendo el primogénito de Manuel Valera Gómez (primer almacenista, por cierto, que hubo en Dos-Hermanas) y de Brígida García y García. Fue desde su juventud una persona inquieta, curiosa, rebelde, con un difícil y fuerte carácter que le traería, andado el tiempo, numerosos problemas. Francisco Santomé lo describió como “Un burocrático, con aficiones entusiastas a la literatura y al periodismo. En la prensa andaluza raro es el periódico que no se adorna con los trabajos de Valera García, y ha fundado revistas ilustradas y lleva publicados varios libros, colección de cuentos y de disertaciones y pensamientos, que muestran al pensador con estilo propio, elegante y ameno”. En cambio, un anónimo nazareno, escondido tras el pseudónimo de ‘Clarito’, nos dejó (en 1900) esta descripción cargada de ironía y sorna: “[…] al monstruo de los Bocetos [una de las obras de Valera], al bibliófilo de la villa, al corruptor de la lengua patria, al agente bursátil, al cultivador del gabacho, al periodista-cosechero en una sola pieza, al paquidermo trashumante de la elocuencia, al martillo indestructible de la Academia, al dramaturgo financiero”. Y es que, debido a ese carácter que antes hemos aludido, con él no había medias tintas: o se le quería o se le odiaba.

Valera desarrolló una prolífera carrera periodística desde 1887, colaborando con periódicos como La Andalucía, El Noticiero Sevillano, El Tribuno y Diario de Sevilla. Fundaría también las agencias de noticias El Corresponsal Español y La Estafeta, cuya sede estaría en Dos-Hermanas. Fue, además, el primer corresponsal en nuestra villa del que se tiene noticias. Por si fuera poco, escribió dos libros: Bocetos vulgares (1892), recopilación de doce artículos literarios, e Historia de las bibliotecas (1892), que recoge una pequeña conferencia pronunciada por Valera. También escribió algunas obras teatrales, como la revista cómica Los abogados, estrenada en el teatro Español de Dos-Hermanas en octubre de 1899. Asimismo, fue corresponsal en Dos-Hermanas de la agencia en Sevilla del banco francés Credit Lyonnais (1900), representante del novillero Rafael Díaz ‘Ostión’ (1905), administrador de Loterías de la villa (1896-1911) y, finalmente, vicecónsul de Portugal (1912-1914).

Publicidad

En el plano personal, en 1893 contrajo matrimonio en la capital hispalense con María del Reposo Mensaque y Gorostiaga (1875-1916), de cuya unión hubo cuatro hijos: Manuel (1895-¿?), Eugenio Francisco (1899-¿?) y los mellizos Luis (1903-1909) y Miguel Valera Mensaque (1903-¿?). Tras la boda, fijaron su residencia en Sevilla, concretamente en el n.º 6 de la calle de los Ángeles, pero años más tarde, decidieron marchar a Dos-Hermanas, estableciéndose primero en el n.º 16 de la calle Botica, y, hacia 1905, en el n.º 25 de la calle Nuestra Señora de Valme.

En torno a 1910, la salud de Manuel Valera García comenzó a resentirse debido a un “padecimiento de vientre”, según diagnosticarían los médicos. Para poner remedio a sus males, solía trasladarse con su esposa en tren hasta la ciudad de Granada, donde pondrían rumbo al balneario de la localidad granadina de Lanjarón, cuyas aguas ya en esas fechas tenían merecida fama. En uno de esos viajes le sorprendería la muerte. En octubre de 1914, Valera y su esposa, Reposo Mensaque, se alojaron en el Gran Hotel Victoria de la ciudad de la Alhambra, ubicado en la Puerta Real. Era ese hotel por entonces uno de los mejores de Granada y lugar preferido por periodistas y escritores foráneos (como Antonio Machado y Valle-Inclán) para hospedarse.

La estancia en tierras granadinas marchaba con tranquilidad hasta que el 12 de octubre, mientras se encontraba en el mencionado balneario, Valera sufrió una fuerte hemorragia acompañada de intensos dolores y pérdida de pulso. El matrimonio volvió apresuradamente al hotel Gran Victoria, donde, a las tres de la madrugada del día siguiente, falleció Valera a consecuencia de un “epitelioma del ciego”, según certificación facultativa expedida por el médico granadino Germán Garrido. Tenía cuarenta y cuatro años.

Las hermanas de la Santa Cruz ayudaron a Reposo a amortajar a su marido, que recibió sepultura en el cementerio público San José de Granada. Por su parte, el industrial granadino Alfonso Giménez García de la Serrana fue el encargado de inscribir su defunción en el Registro Civil de Granada.

Tras el sepelio, Reposo Mensaque regresó a Dos-Hermanas, donde el 21 de octubre se celebró una misa por el eterno descanso de Manuel Valera en la parroquia de Santa María Magdalena.

Hoy, por desgracia, no hay ni rastro en el camposanto granadino de la sepultura de este personaje tan singular de la Historia de nuestra ciudad. Valgan estas líneas como un homenaje a su figura.

Sabías que… ? Una de las primeras nazarenas en llevar el nombre de la Protectora de Dos-Hermanas fue María del Valme Lanuza, hija de Antonio Lanuza y de Juana de Mata Rubio, quien falleció siendo niña el 10 de junio de 1789. 

Publicidad

Responder

Por favor, haz tu comentario.
Por favor, introduce tu nombre