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Valme y Dos Hermanas es una unión indisoluble que se manifiesta cada Tercer Domingo de Octubre en forma de Romería. La devoción de una ciudad a su Protectora de la que se han escrito páginas y más páginas de la historia y que late cada año en la mañana de la Romería de Valme. Y este año con más motivo, cuando la Virgen lució para su peregrinación a Cuarto nuevo manto verde oliva, como el fruto más característico de la ciudad a la que llegó hace ahora más de 150 años para quedarse en esta tierra.

Las campanas y los tan cuestionados cohetes anunciaron un año más al cielo de Dos Hermanas, con menos nubes, tras una intensa jornada de vísperas marcada por las tormentas vespertinas, que su Virgen de Valme ya estaba en su carreta, adornada en esta ocasión por flores blancas y amarillas.

Una marea ingente de romeros, como cada mañana de Valme, se arremolina en torno al templo de flores de la Virgen mientras se escuchan los sones de la Banda de Música de Dos Hermanas Santa Ana, en su lucha de cada año por hacerse oír entre las campanas de la Parroquia de Santa María Magdalena. Hermandad y cuerpos de seguridad se afanaron un año más en que una extensa comitiva avance en estos primeros tramos de recorrido en busca de la Carretera Vieja.

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Por su paseo triunfal por la ciudad, en esta unión de Valme y Dos Hermanas, el coro le dedicó dos ofrendas cantadas y florales, una en la calle Canónigo y otra en la Plaza del Arenal, antes de que la comitiva subiese el puente que la llevaría a la Venta de Las Palmas.  En esta ocasión, para sorpresa de los allí presentes, el cortejo discurrió por la izquierda de la glorieta, buscando la Avenida de la Libertad. Otra de las novedades de la mañana fue el cambio de ubicación para la despedida de las autoridades que acompañaron a la Virgen, con el alcalde, Francisco Toscano a la cabeza, durante la salida. Ésta tuvo lugar en la glorieta de acceso a la carretera, donde, como cada año, la banda interpretó los himnos nacional y de Andalucía, tras el rezo de la Salve y los vivas a la Virgen.

Camino a Cuarto

Sería pasada las 10:30 horas cuando la Romería de Valme enfilaría el camino que la llevaría hasta Bellavista y su Ermita de Cuarto. Una despejada carretera A-8032, en la que no se contemplaban los carros que habitualmente estacionaban a los lados de la misma para ver pasar a la Virgen. Los carteles colocados en el comienzo de la misma, anunciaban, por si quedaba algún despistado que no se hubiese enterado, que no se podía circular ni estacionar por la Carretera Vieja entre las 7:00 y las 23:00 horas del domingo.

Como se viene contemplando desde hace unos años, la presencia de grupos en los terrenos colindantes a esta vía es cada vez menor. Concentrándose la mayoría en la salida de Dos Hermanas y, ya al final del camino, en la entrada a la barriada sevillana. La tradición y las estampas de antaño, con romeros andando en torno a las carretas y caballistas que se paran para ver la comitiva chocaron en los primeros metros de camino con la monumental pasarela de la SE-40, que sirvió de improvisado arco para esta comitiva romera.

Ya es tradicional la ofrenda de las personas mayores que son usuarias de la Residencia de La Paz, que esperan cada Tercer Domingo de Octubre a la Virgen de Valme con ansia, o en la zona de Casquero, la presentación ante la capillita de Los Merinales, con la pequeña talla fernandina. Momentos de recogimiento y devoción a Valme que contrarestaron en este camino de ida con un incidente registrado pasado el mediodía en la zona de las galeras y carriolas.

Por una parte, se incendió el techo de una galera, sin heridos, en la zona de barranco, y otra se desbocó, dejando cinco heridos de carácter leve. De estos, tres fueron atendidas en la zona por Cruz Roja y dos trasladadas a los hospitales de Valme y Virgen del Rocío, a su área de traumatología.

Valme y Dos Hermanas y Bellavista

Este fue el incidente más destacado de una Romería de Valme que llegaba sobre las 13:00 horas a Bellavista. Allí mucho público esperaba a la comitiva, en su paseo triunfal por esta zona, con parada en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, antes de llegar a la Ermita de Cuarto, una hora más tarde.  El Coro de Valme puso de nuevo el Dios te Salve a su bajada de la carroza antes de presidir en el retablo de la restaurada ermita la misa. Allí permaneció hasta la tarde, cuando, tras el rezo del Rosario, inició su camino de regreso a Dos Hermanas.

Antes de llegar a la ciudad, por la zona de Barranco, a la comitiva le sorprendió una tormenta inesperada que dejó algo de lluvia a la jornada y que aceleró el paso hasta Dos Hermanas. En un ambiente más tranquilo, por los estragos del cansancio de la romería, la Virgen realizó parada en la Casa Hermandad de Oración y ante su monumento en la Plazoleta. Antes de presidir en la puerta de Santa María Magdalena el paso del cortejo de carretas y galeras para la entrega de premios a las mejores exornadas.

Antes de la medianoche, la Virgen volvió a su templo, donde seguirá presidiendo el altar mayor hasta el próximo domingo, día 27. Ese día, a media mañana, habrá Misa de Acción de Gracias en la Ermita de Cuarto. Una muestra más de esa unión entre Valme y Dos Hermanas, de la que se cumplen 150 años.

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