Esta histórica vía comenzó el siglo XX de la mejor manera, pues en 1903 fue una de las agraciadas en el reparto de farolas iluminadas con luz eléctrica. Muy pocos años más tarde, el tramo que iba desde la plaza de Alfonso XII hasta los Cuatro Cantillos entró en el proyecto de adoquinado (el primero que se realizó en la villa) de la calle del Canónigo.

En ese momento, seguía siendo una de las principales calles de la villa, muy transitada por carruajes y viandantes, donde se encontraban dos escuelas públicas y las viviendas de los principales personajes de la población.

Y por esas fechas del primer tercio del pasado siglo existían ya numerosos negocios, como la farmacia de la familia Peña, la tienda de tejidos de la viuda de Antonio García, la zapatería de Antonio Arquellada Aguilera, la sombrerería de Juan Fernández Palau y la sastrería de los herederos de Fernando Fernández. Y, asimismo, en los años de la posguerra, destacaremos, entre otros muchos, la droguería de Juan Cabezuelo, la zapatería de Juan Paredes, la mercería de Álvaro Pareja (que todavía sigue), y diversos café-bar, como los de Rosario López Olmedo, Manuel Terrero Martín y José Luis Calleja Ibáñez. También son recordadas la barbería de Eustaquio Cotán y la tienda de los Muriel.

Finalmente, la calle de Santa María Magdalena sufrió diversas intervenciones, siendo la última hace unos pocos años, que le ha dado su actual aspecto.

Edificios destacados

Varios son los edificios ubicados en esta calle que merecen ser recordados. Por un lado, en el n.º 14 estuvo la escuela pública n.º 1 de niños y la n.º 1 de niñas. Este edificio fue reformado en 1928 y, más tarde, en 1937, pasó a ser la sede de la nueva casa de socorro. La casa n.º 8, que perteneció a Federico Caro Lázaro, es una magnífica vivienda de finales del XIX, y en la Plazoleta, aunque formando parte de esta calle, se halla la antigua casa de José Gómez Martín, que en los años 70 fue ambulatorio de la villa. Y entre los edificios hoy desaparecidos están la antigua casa de los Lázaro (en el n.º 9), y junto a esta, la primitiva ermita de la Divina Pastora.

El accidente de la avioneta

En la década de 1940 (unos afirman que fue en 1944 y otros que en 1942), el alférez García de Vinuesa, al mando de una avioneta y acompañado por otra persona, sobrevoló Dos-Hermanas a baja altura.

Vinuesa realizó diversos picados, vuelos rasantes, caídas de ala, pero al pasar por los Jardines, una de las alas rozó la torre de la parroquia y, tras una brusca elevación y giro, la avioneta fue a parar a la casa n.º 1 de la calle Santa María Magdalena, donde entró la avioneta de morro en la cocina. Según se contó, el acompañante murió en el accidente y el piloto quedó malherido. Para más información, es interesante el artículo que escribió Pedro Sánchez Núñez en la Revista de Feria de 1991.

FOTO DEL MES
En esta magnífica fotografía, publicada en la Revista de Feria de 1926, vemos el aspecto que presentaba el paseo de Federico Caro. En aquella publicación, de manera errónea se nombra a este espacio plaza de Alfonso XIII, cuando, técnica y oficialmente, llevaba el nombre del alcalde Federico Caro, que fue quien remodeló el Arenal. Se puede apreciar al fondo la estación de trenes, construida en 1917. Justo delante de ella vemos el viejo tablado de la música, y, en primer término, uno de los bancos de cemento colocados durante la reforma de 1916, emprendida por el alcalde Juan Antonio Carazo.

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