Publicidad

El viernes, día 6, a las 20:30 horas, la Hermandad de Gran Poder celebra en su capilla el piadoso ejercicio del Stabat Mater Dolorosa. Su meditación correrá a cargo de Isabel María Caballero Holgado, estando el rezo del ejercicio a cargo de María Luisa Díaz Núñez.

Vinculada a la Hermandad del Gran Poder, de la que también es hermana, por devoción familiar, Isabel María Caballero Holgado se pone detrás del atril para un pregón o exaltación por tercera vez. Ya lo hizo como pregonera de Valme y como exaltadora de la Navidad. Licenciada en Psicología, también está muy vinculada a la Hermandad de Valme de la que es su secretaria.

¿Qué le supone intervenir en este acto ante la Imagen de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso?
La imagen de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso es una auténtica joya artística y espiritual, por su belleza y por los sentimientos que evoca. Por eso, es un gran honor pronunciar la meditación sobre el Stabat Mater ante Ella y estoy muy agradecida a la Hermandad.

Publicidad

¿Qué le une a la Hermandad del Gran Poder?
Una profunda vinculación devocional y familiar. Mi primer contacto con el mundo de las hermandades y cofradías fue junto al Señor del Gran Poder, de la mano de mi tío José Holgado. Y mi madre siempre ha sido también muy devota, al igual que lo fue mi abuela.

He trasladado el sufrimiento de María a nuestras cruces cotidianas y actuales

¿En qué ha centrado su meditación del Stabat Mater Dolorosa?
He tratado de hacer una reflexión sobre el sufrimiento de María al pie de la cruz y trasladarlo a nuestras cruces cotidianas y actuales.

¿Qué mensajes de María cree que son los más importantes que hay que hacer llegar a los fieles en este momento?
María es una mujer actual, a la que los creyentes sentimos cercana y a nuestro lado: vive con nosotros, se alegra con nuestras alegrías y llora con nuestras penas. Por tanto, destacaría su cercanía, fidelidad, presencia y valimiento.

¿Qué le gustaría que quedase de su «Stabat Mater» una vez concluida su meditación?
Quisiera que quedase la imagen de María como espejo donde nos debemos mirar para aprender de sus valores; unos valores que hoy frecuentemente son denostados e ignorados, aunque por otro lado la sociedad los demanda y están de plena actualidad.
¿Se siente cómoda en el papel de pregonera?
Para una persona introvertida y reservada no es fácil asumir estos cometidos. Aunque supone un esfuerzo, se hace con mucho cariño, desde la fe y el amor al Señor y a la Virgen María.

Publicidad

Responder

Por favor, haz tu comentario.
Por favor, introduce tu nombre