De la India a París en un armario de Ikea está a medio camino entre la apología del buen rollo, un documental de viajes y un publi-reportaje de la tienda de muebles del título español (¿habrán pagado por la enorme promoción gratuita que su sola mención supone?).

Esta adaptación de una muy exitosa novela es emotiva, tierna, divertida en muchos momentos, aunque definitivamente con un exceso de azúcar que llega a empalagar en alguna circunstancias, dejando en un segundo plano el asunto verdaderamente importante de la cinta: la problemática de los inmigrantes ilegales en Europa y las mil vicisitudes a las que se enfrentan.

Aja es un joven estafador y buscavidas que sobrevive en la India a base de engaños. Tras la muerte de su madre, decide viajar a París, donde siempre había soñado ir con ella, y siguiendo las huellas de su desconocido padre. Allí, acude a una tienda de Ikea, ya que está enamorado de sus muebles desde niño. Y entre sofás y estanterías conoce a Marie, una americana de la que queda prendado al instante y con la que acuerda encontrarse al día siguiente. Como no tiene dinero, decide quedarse escondido en la tienda, dentro de un armario. Pero esa misma noche ese armario es enviado al extranjero. Aja vivirá mil aventuras y recorrerá múltiples lugares intentando volver a París para encontrarse con Marie.

Francia-India-Singapur-Bélgica-Estados Unidos, 2018 (92′)
Título original: The extraordinary journey of the fakir.
Dirección: Ken Scott.
Producción: Aditi Anand, Luc Bossi, Gulzar Inder Chahal, Samir Gupta, Saurabh Gupta, Grégoire Lassalle, Genevieve Lemal, Jaime Mateus-Tique.
Guión: Luc Bossi, Romain Puértolas, basado en la novela de Romain Puértolas.
Fotografía: Vincent Mathias.
Música: Nicolas Errèra.
Montaje: Philippe Bourgueil, Yvann Thibaudeau.
Intérpretes: Dhanush (Ajatashatru Lavash Patel), Bérénice Bejo (Nelly Marnay), Erin Moriarty (Marie), Barkhad Abdi (Wiraj), Gérard Jugnot (Gustave), Ben Miller (Oficial Smith), Abel Jafri (Capitán Fik), Sarah-Jeanne Labrosse (Rose), Kay Greidanus (Pieter), Amruta Sant (Siring), Hearty Singh (Aja, niño).

Fábula de aventuras, Dhanush (o mejor, Aja) va de la India a París, y después a Londres, Barcelona, Roma, sin que (en realidad) hagamos una visita turística más que a la última de ellas, gracias a la amistad que entabla con la actriz diva que encarna Bérénice Bejo, En Barcelona no sale del aeropuerto, en Londres no abandona la comisaría. Porque lo que importa es las relaciones del protagonista con gente de muy variado pelaje, asunto en el que De la India a París en un armario de Ikea (original pero desastroso título que poco tiene que ver con el original y con lo que pasa en la historia), siendo demasiado edulcorada en la mayoría de ellas.

Si la película funciona es sobre todo gracias al encanto de su protagonista, un actor muy popular en el cine de Bollywood. A este le acompañan otros conocidos intérpretes, entre los que encontramos dos nominados al Oscar.

La historia está construida con la clara intención de gustar, hacer pasar un buen rato, divertir y hacer sonreír. En ese aspecto, consigue su objetivo. Más allá de eso, se lanza un mensaje sobre las bondades del multiculturalismo, y sobre el descubrimiento de lo que realmente importa en la vida. Aquí es donde ligeramente patina, resultando demasiado edulcorada en muchas de las situaciones.

De la India a París en un armario de Ikea está a medio camino entre la apología del buen rollo, un documental de viajes y un publi-reportaje de la tienda de muebles del título español
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