Dos Hermanas es uno de los grandes municipios andaluces, e incluso españoles, donde la alcaldía ha recaído sobre la misma figura durante décadas. Pese a las enormes transformaciones sufridas por la ciudad y la nación hay un elemento que nunca cambia. Sí, nos referimos al PSOE nazareno y al liderazgo de Francisco Toscano. Ahora que nos acercamos a unas nuevas elecciones municipales, es interesante comentar varios aspectos del comportamiento electoral de los nazarenos durante el último ciclo político, interés acrecentado por la reciente convocatoria de elecciones generales, lo cual implica la apertura de un nuevo ciclo político.

Un simple vistazo al número de votos logrado por los diferentes partidos políticos desde las elecciones andaluzas de 2015 nos permite descubrir un hecho muy llamativo. Mientras el máximo electoral de la mayoría de los partidos políticos se ubica lejos del dato logrado en las elecciones municipales de 2015, localizando su máximo en convocatorias generales y autonómicas. El PSOE, en cambio, contradice esta tendencia, alcanzando su máximo, 24.438 papeletas, en las elecciones municipales de 2015, cifra superior a la suma de todas las formaciones que obtuvieron representación en el pleno nazareno. Debido a este hecho, podemos hablar sin miedo de la presencia de una ‘personalización’ del voto en Dos Hermanas.

La evidencia empírica muestra como cuando crece el tamaño de los municipios, la importancia del liderazgo del alcalde disminuye. En cambio, el PSOE nazareno y Francisco Toscano escapan de esta tendencia, desmontando esta hipótesis, confirmada en multitud de papers e investigaciones científicas, destacando las llevadas a cabo por Riera et Al.

En las elecciones municipales de 2015 el PSOE creció en un 10% respecto a las andaluzas, mientras todas las fuerzas políticas que obtuvieron representación cayeron bruscamente, perdiendo en torno al 40% de su electorado (a excepción de IU que perdió un 20%). Para explicar este hecho podemos plantear una fuga de votantes habituales de otras formaciones hacia el PSOE nazareno, una masiva movilización socialista, cuyos votantes comportarían como en elecciones de primer orden y un desencanto por las diferentes alternativas que los nazarenos encuentran en las fuerzas de la oposición.

Este desencanto con la oposición nazarena repercutió en un incremento de la abstención, opción elegida por el 50% de la población nazarena.
Con escasos meses de diferencia entre ambas elecciones, podemos plantear la hipótesis de que la diferencia en el comportamiento electoral de los votantes se debe tanto a un “efecto Toscano”, beneficiando al hegemónico PSOE nazareno, como a los pocos incentivos de los votantes del resto de formaciones. Para justificar este apunte, podemos señalar como el votante nazareno sí acude en masa a las elecciones generales de diciembre (y de junio) duplicándose el número de votos para PP, Ciudadanos y Podemos.

A la espera de conocer las preferencias de los nazarenos el próximo 26 de mayo, parece seguro que la presencia de Francisco Toscano es un baluarte para la candidatura socialista en nuestro municipio. La aparición de nuevas formaciones políticas como VOX, Adelante Dos Hermanas y Dos Hermanas 100%, así como la cercanía de unas elecciones generales que convierten a las municipales y europeas en una segunda vuelta de estas, pueden convertirse en dos factores que favorezcan la participación de la ciudadanía en estos comicios.

Publicidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here