Con la vista puesta en el cielo ha amanecido y está viviendo este domingo la ciudad Dos Hermanas. Un tercer domingo del mes de octubre marcado de azul y rojo en su calendario, pero amenazado en este 2018 por una inestabilidad atmosférica que anunciaba lluvia para esta jornada de romería en torno a la Virgen de Valme.

Dos Hermanas amanecía de nuevo más temprano que nunca con una ciudad mojada tras las lluvias de un fin de semana de gota fría. Poco a poco, como cada domingo de Valme, la gente caminaba en torno a Ella, que ya aguardaba en el altar de la Parroquia de Santa María Magdalena a una nueva romería a la Ermita de Cuarto, que nadie dudaba que se fuese a llevar acabo, aunque con el chubasquero y el paragua en la mano.

Con el corazón en vilo en aquel 2015, cuando por primera vez la Virgen de Valme no fue a Cuarto en romería por la lluvia, la Plaza de los Jardines se fue poco a poco llenando de público, sobre todo cuando las primeras carretas del cortejo, las que bordean la plaza, hicieron su entrada. Precedidas, cuando faltaban pocos minutos para las 8:00, por la carreta azul y blanca de la Virgen, acompañada por los sones musicales de la Banda de Fernando Guerrero de Los Palacios y Villafranca.

Ya no había vuelta atrás, sobre todo cuando los redobles de campanas y la apertura de puertas del templo anunciaron la presencia de la Protectora de la ciudad con su manto del siglo XVIII, recién restaurado y que la Imagen no lucía en romería desde el año 1927.  Una antigua pieza de seda espolinada color marfil con brocados en oro y plata que le daban a la talla un toque aún más clásico.

Pasaban las ocho de las mañanas y los nervios empezaban a apoderarse un año más de la organización de la romería y de su dispositivo de seguridad, que comenzaba a movilizar a la masa para que avanzase e iniciase su peregrinar a Cuarto. Pero la entrada tardía del cuerpo de caballistas en el cortejo y la caída de un agente de Policía Nacional a caballo, que tuvo que retirarse, provocaron un leve parón de la carreta de la Virgen en la puerta del templo.

Delante, como cada Tercer Domingo de Octubre, una representación de la corporación, de la que es Patrona, encabezada por su alcalde, Francisco Toscano, quien acompañó a la romería hasta su salida de la ciudad, a la altura de la Avenida de la Libertad. Antes, las carretas volvieron a pasar por la calle Canónigo, donde le cantó el coro y le llovió flores, como momentos antes le había llovida a la altura de la calle Santa María Magdalena y volvería a ocurrir a  su paso por la Plaza del Arenal.

La presencia de un equipo de televisión de Canal Sur, para la grabación del programa Andalucía de Fiesta, que se emitirá la última semana de octubre, ha sido latente. No perdiendo detalle de la actuación de nuevo del Coro de Valme en El Arenal, en un balcón perfectamente engalanado, con la presencia, incluso, de la rueda de una carreta de flores de papel rizado.

Si cada domingo de romería el cometido es avanzar sin prisa pero sin pausa, la amenaza de lluvia ha infringido este año un ritmo más ágil, con prisa y algunas pausas, lo que ha motivado que se vivieran horarios poco habituales y adelantados otras ediciones. Como el hecho de que a las 11 de la mañana la comitiva ya pasase por delante de Tráfico o, cercano ya el mediodía, se avistase cerca la barriada de Bellavista, donde ha entrado con algo de adelanto.

Por el camino, antes de su encuentro con la historia, no han faltado los cantos y las ofrendas a la Virgen de Valme, como la que realizan cada año con mucho amor las personas mayores de la residencia La Paz o la comunidad de vecinos de Casquero, en la capillita con la réplica de Valme, dónde este año se ha rezado el Ángelus a las 12:00 horas.

Poco después, los romeros de Dos Hermanas pisaban suelo sevillano en una barriada de Bellavista que un año más aguardaba ansiosa la llegada de su vecina más antigua, la que recibiese al Rey San Fernando en las vísperas de la reconquista de Sevilla en los cerros de Cuarto. La llegada a su destino sólo estuvo empañada por el susto que vivió una pequeña amazona, cuyo caballo se desbocó por el lanzamiento de un cohete en la Avenida Asencio y Toledo y que fue rescatada por agentes de la Policía Local.

Paseo triunfal hasta una ermita, recién restaurada y cuya campanita anunciaba con más amor que fuerza la llegada de su principal moradora. Tras el pasillo de flores, el hermano mayor, Hugo Santos, y el párroco de Sta. Mª Magdalena, Manuel Sánchez de Heredia, han portado a la Imagen mientras el Coro de Valme cantaba la salve a Valme.

Tras la misa en la ermita, una marea humana no ha cesado de desfilar por delante de sus plantas, mientras las reuniones de carreteros y galeristas disfrutaban del almuerzo y de momentos de asueto y fiesta antes de la vuelta a Dos Hermanas, que ha tenido lugar a las 18:00 horas. En este momento, la comitiva ya camino de regreso a la ciudad, dónde se espera que entren por la Venta las Palmas a las 21:00 horas, discurriendo por Avenida de Sevilla, Botica, Lope de Vega, Aníbal González, Santa Mª Magdalena y entrada.

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