Pasadas las doce de la madrugada de un ya lunes de resaca de Valme, la Virgen hacía su entrada en la parroquia de Santa María Magdalena, después de completar su peregrinación a la Ermita de Cuarto. Lo hacía tras una intensa jornada en la que el fuerte calor condicionó el ritmo de la romería y alargó los tiempos que se manejan habitualmente tanto en el camino de ida como en el de vuelta.
Sobre todo, explica el hermano mayor, Hugo Santos Gil, en el de regreso, ya que los animales venían más cansados y se pausó el ritmo. Esto provocó que la entrada en la ciudad fuera más tarde de lo habitual, como también ocurrió con la entrada en el templo.

Antes, la romería deparaba otra de las estampas inéditas de esta edición, al poder contemplar a la Virgen sobre una peana en la puerta de la parroquia, durante la despedida que cada Tercer Domingo de Octubre realiza a las carretas y galeras del cortejo.

Una medida, recordaba el hermano mayor, “tomada por motivos de seguridad y que ha ganado en vistosidad, ya que la Virgen estaba más visible”. Formando la junta de gobierno delante de la misma durante este proceso.

Entrada de la Romería de Valme

22  de octubre, a las 12:30 horas,
Misa de Acción de Gracias en la Ermita de Cuarto.

De esta forma se ha puesto fin a una romería que se saldaba sin incidentes destacados. Así lo anunciaba esa misma noche el servicio de emergencias 112 en las redes sociales, asegurando que la jornada había transcurrido “con tranquilidad y la ausencia de incidentes relevantes”. Información corroborada por Emergencias Sevilla que hablaba de “un operativo sin incidentes”.

Sólo se han registrado, como informaban desde Cruz Roja las actuaciones típicas de esta fiesta, como torceduras o lipotimias por el calor. Un factor que ha incidido en el tipo de incidentes registrados, así como la ingesta excesiva de alcohol. Lo único relevante, informaba el intendente jefe de la Policía Local, Antonio Lora, un caballo que se desbocó por la mañana, pero sin consecuencias.

Entrada de la Romería de Valme

Manto de tisú

Como ya ocurriera en las dos anteriores romerías y a petición del párroco de Santa María Magdalena, la Virgen de Valme permanecerá una semana más en el altar mayor de la parroquia, hasta el próximo domingo, día 22.

Lo hará con el manto de tisú de plata que acaba de restaurar el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, recuperando todo su brillo y esplendor.

El manto fue donado en 1930 por Rosario Soto, esposa de Joaquín Calvo Sáenz (hijo del médico Manuel Calvo Leal). Era el que tenía puesto la Virgen el día 18 de julio de 1936, cuando fue incendiada Santa Mª Magdalena al inicio de la Guerra Civil.

La Virgen de Valme procesionará el día 23 de junio de 2018 en su paso
Una vez se cierren los últimos picos de la Romería de Valme 2017 con la Misa de Acción de Gracias y la entrega de premios del concurso de caballistas y del exorno de carretas y galeras, la hermandad se pondrá manos a la obra en la organización de la que será la próxima salida de la Virgen de Valme.
Para ello no habrá que esperar hasta el Tercer Domingo de Octubre de 2018, ya que, en junio la Protectora de Dos Hermanas saldrá en procesión, en su paso, por las calles de Dos Hermanas, en una nueva salida extraordinaria con motivo del 45º aniversario de su coronación. Así ocurre cada vez que el día 23 de junio, fecha de este importante acto, coincide en sábado, como marcan las reglas de esta corporación. La última salida tuvo lugar en el año 2012, por lo que la espera para ver esta tradicional estampa ha sido de seis años.

Entrada de la Romería de Valme

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