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Alberto Millán, ganador del concurso literario de la Plazoleta de ValmeGanador del certamen literario La Plazoleta

Arquitecto de profesión, con estudio propio desde hace una década, Alberto Millán González Herce se lanza a sus 37 años a la aventura editorial. Lo hace tras ganar el certamen literario de la asociación La Plazoleta de Valme con su trabajo de investigación Los jardines históricos de la Alquería del Pilar y las Huertas de Ybarra. Un libro que verá la luz a final de año y en el que ahonda en la historia de unos jardines que lo han visto crecer, ya que ha vivido toda su vida en la barriada de La Moneda, estudiando en el Colegio Maestro Enrique Díaz Ferreras y el IES Virgen de Valme, antes de iniciar su formación universitaria

¿Qué lo lleva a presentarse a este concurso literario?
Normalmente no suelo escribir, pero realicé un máster de Arquitectura y Patrimonio histórico, en el que el trabajo final versaba sobre los jardines de La Alquería. Este libro es la continuación, adaptado para el concurso y con los datos ampliados. Aunque la investigación no se ha cerrado y se podría seguir ahondando en el tema.

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¿Y por qué La Alquería?
Es un parque en el que he jugado desde niño y siempre me ha llamado la atención. Me gustan mucho los paisajes culturales y en este sentido La Alquería tiene unos jardines muy interesantes.

¿Cómo fue el proceso de investigación o recopilación de datos?
La investigación principal se desarrolló en unos siete u ocho meses y ya luego fueron actuaciones esporádicas. En un primer momento, realicé consultas bibliográficas del parque, hablé con el Ayuntamiento y fui al Registro de la Propiedad para concretar datos que no estaban bien datados. Además, contacté con las dos familias antiguamente de estos jardines: los Ybarra y los Ramos Carretero, que compraron parte de La Alquería.

¿Cuál es la estructura que le ha dado a este trabajo de investigación?
En una primera parte describo los jardines con sus datos históricos y actuales, luego lo contextualizo en su época con la familia Ybarra o las figuras de Lamarque de Novoa y Antonia Díaz para terminar ubicándolo en los jardines europeos del XVIII y los sevillanos del XIX. En las últimas partes presenté las cartas internacionales de conservación y restauración, además de hacer una evaluación sobre qué son estos jardines y cuál es su valor.

¿Cuáles son las propuestas que surgen de este trabajo?
La principal es que se declare La Alquería como Bien de Interés Cultural, fomentando su conservación y restauración, siguiendo los parámetros internacionales. Además de su puesta en valor y difusión.

{xtypo_quote_left}La Alquería debe ser declarada Bien de Interés Cultural{/xtypo_quote_left}

¿Cómo ha llevado a un libro este arduo trabajo de investigación?
He mantenido su estructura, pero aliviando tantos datos, porque se podría hacer muy extenso, yendo a los datos principales. Además, le he dado un toque muy narrativo, para que no fuera tan árido como una investigación. Eso sí, he mantenido las referencias y pies de páginas para futuras investigaciones, dando importancia a algunas fotos inéditas cedidas por las familias de los propietarios originales.

¿Qué va a aportar este libro a la gente que lo lea del Parque de La Alquería?
Lo principal es que entiendan que originariamente eran dos jardines con estilos muy distintos, además de dar a conocer los elementos que lo integran, enmarcados en la cultura andaluza y europea, tanto la simbología de los que quedan como de los elementos decorativos que se perdieron.

¿Qué queda por estudiar en este entorno paisajístico?
Estudiar más los detalles de los edificios para ver cómo eran originariamente, terminar de determinar la autoría de las casas y los elementos decorativos, localizar el patrimonio inmueble vinculado a ambas casas o continuar con el estudio de la influencia de los autores que lo habitaron en los jardines y la arquitectura.

¿Le gustaría abordar otro ámbito arquitectónico de la ciudad?
Dos Hermanas, aunque se piense lo contrario, es una ciudad con un patrimonio bastante rico y me gustaría estudiar las villas de recreo de los siglos XIX y XX. Pero no tengo en mente hacer otro libro, en todo caso, artículos puntuales, como otro sobre la arquitectura local del siglo XX. Pienso que se debería promover más, institucionalmente, la investigación patrimonial.

¿Qué papel cree que ejerce la editorial La Plazoleta de Valme en esa promoción de la investigación?
La labor de esta editorial es fundamental por publicar escritos y estudios que como no se difundan ahora se van a perder, ya que la gente que pueda quedar de épocas pasadas están ya muy mayores. Hacen una labor independiente y altruista, y gracias a ellos se le puede dar difusión a estos trabajos.

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