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Procesión de Cautivo el Domingo de Ramos

Emotivo el encuentro con la parroquia que acogió a la cofradía en sus orígenes y la visita a la Hermandad de La Cena

Era una jornada especial e histórica para la Hermandad de Cautivo que se enfrentaba a un regreso a sus orígenes con un cambio de itinerario que se convirtió en el protagonista de la tarde del Domingo de Ramos. Enclaves clásicos en el recorrido de esta cofradía, como la calle Carlos I o Santa Cruz, se quedaron huérfanos de Cautivo y Esperanza en favor de una feligresía, la del Amparo, que veía cumplido su sueño de ver cómo esta hermandad regresaba al barrio que la acogió en una capillita de la calle San José.

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Por ello, había mucha expectación. Familias enteras abrieron las puertas de su casa, algunas de cuyas generaciones vivieron de cerca la devoción a estos titulares, para recibir a la cofradía.

Procesión de Cautivo el Domingo de Ramos

Se vivieron momentos muy emotivos, sobre todo en la parroquia, donde la presidencia del palio accedió al templo para rezar ante el Sagrario en torno al que se gestó esta corporación. Allí también les esperaba La Cena, con la que le unen especiales lazos de hermanamiento, que se vieron reforzados tras la jornada del domingo.

En su casa hermandad, el palio de la Esperanza, que salía a la calle tras su restauración, metió hasta cuatro de sus varales antes de recibir una petalada.

Y tras el reencuentro, un recorrido inédito e impensable para los cofrades nazarenos, al poder ver a Cautivo por calles como La Hacendita, San José o Rivas, antes de retomar su recorrido habitual.

A pesar del nuevo itinerario, la cofradía cumplió  religiosamente con su horario hasta la entrada en su templo, en el que, rodeada de un mar de gente, estuvo dentro a la 1:00 de la madrugada.

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