Publicidad

José María Troncoso en 1976

La mecanización aumenta la producción, disminuye la necesidad de personal y sume en la crisis al sector aceitunero

Hace más de cien años que  las aceitunas y Dos Hermanas se unieron en matrimonio. Sus frutos, en todo este tiempo, han sido generosos. La aceituna de mesa nazarena se ha consumido en medio mundo y durante décadas ha generado empleo en Dos Hermanas, impulsando su espectacular crecimiento. Sin embargo, los tiempos cambian y también este negocio.

Publicidad

En el gremio de la tonelería, fuertemente arraigado en Dos Hermanas, ha hecho su aparición un gran enemigo: el plástico, que amenaza con acabar con la profesión de tonelero. Los nuevos materiales para el transporte de la aceituna a granel (como los barriles de PVC) son más baratos que los artesanos bocoyes, que prácticamente están desapareciendo. En los almacenes tradicionales, la mecanización del trabajo también está haciendo estragos. Una mujer produce entre 50 y 60 kilos de aceitunas cada día, cantidad que se multiplica exponencialmente con las nuevas cadenas industriales. Las nuevas tecnologías (como las máquinas de aire comprimido del deshuesado o las volteadoras automáticas), el encarecimiento de los costes laborales, la necesidad de grandes inversiones, la aparición de nuevos competidores… son muchas las causas de la crisis que está echando el cierre a un almacén tras otro.
Bote de aceituna de José María Troncoso
El olfato no es suficiente
El último en cerrar ha sido el almacén de José María Troncoso Alanís. Este emprendedor nazareno, nacido en 1917, instaló su primer almacén tras la Guerra Civil. Su padre, Antonio Troncoso, natural de Morón, tenía un negocio de tejidos en Dos Hermanas y le aportó a su hijo 15.000 pesetas. Con un extraordinario olfato para los negocios (léase El secreto de las mijitas de pimientos, más abajo),  José María Troncoso fue prosperando hasta convertirse en uno de los exportadores de más volumen de ventas de Dos Hermanas. Su almacén llegó a contar hasta con 100 trabajadores en los mejores tiempos. Desde 1945 exploró nuevos mercados enviando aceituna a Venezuela,  Cuba, Puerto Rico, República Dominicana e Italia, entre otros países. Envasó aceituna bajo la marca Aceitunas Nazarenas, con un simpático logotipo con un bocoy, una rama de olivo y la imagen de La Giralda (véase fotografía adjunta).

Sin embargo, hace unos días , también José María Troncoso se ha visto obligado a cerrar. Otras empresas, como Hijos de Ybarra, han optado por nuevas fórmulas, como la fusión con Beatrice Food, multinacional norteamericana de alimentación. De ellos hablaremos próximamente.

{xtypo_rounded2}Almacenescerrados en
Dos Hermanas (1947-1975)

1947. Gómez Varela (suspensión de pagos).
1949. Gómez Pickman y Cía.
1950. Ampilez.
1950. Gómez Claro.
1953. Joseph y De Terry.
1954. Antonio Casado.
1955.Antonio Rubio Muñoz.
1955. Antonio León Cruz.
1956. Lissén Hermanos.
1957. Olivícola Sevillana.
1959. Guillermo Payán Covaleda.
1959. José Alvarez de la Rocha.
1960. Rafael Asencio de Dios (suspensión de pagos).
1960. Matilde de la Cueva (suspensión de pagos).
1960. González Carod.
1962. Lorenzo Cabezuelo Payán.
1964. Hijos de Pedro Bautista.
1966. Antonio Asencio Martín.
1968. Pérez y Trujillo (suspensión de pagos).
1970. Villamarín Hermanos (adquirido por Villamarín S.A.)
1972 Serra Pickman (suspensión de pagos).
1972. Fernando Rivas García.
1972. Industrias Varias de la Aceituna.
1975. Hijos de Ybarra (adquirido por Interoliva).
1975. Francisco Marín Corredor.
1975. León y Lozano.
1975. En este año Carexport S.A. adquiere: León y Cos S.A., Medina Garvey, Carbonell y Cía, Francés y Cía, Rafael Beca y Cía, José León Gómez.
1976. José Ortiz Gómez.
1976. José María Troncoso Alanís. {/xtypo_rounded2}

 

Publicidad

Responder

Por favor, haz tu comentario.
Por favor, introduce tu nombre