Hace unos años la principal demanda que teníamos en nuestra sociedad era la dificultad al acceso a una vivienda digna pues existía una oferta que no permitía al ciudadano de a pie disfrutar de una vivienda y especialmente a los jóvenes emanciparse debido a que los precios resultaban astronómicos para sus posibilidades, el alquiler tampoco ayudaba a solucionar esta situación.

En aquel momento, no debemos olvidar que por cualquier piso se pedía un precio disparatado, en nuestra ciudad existía al igual que el resto del país, según los sondeos del CIS, un problema principal era “la dificultad para acceder a la vivienda” por sus desorbitados precios. Es aquí donde se exigía que la política con mayúsculas interviniese para corregir las injusticias de los mercados que hacía que un bien fundamental fuese tratado como un bien de lujo por los intereses especulativos y del conocido mercado.

Ante esta situación se demandaba una actuación de la Administración y en esta caso se intervino por parte del Ayuntamiento de Dos Hermanas haciendo una apuesta para permitir solventar este problema a sus ciudadanos, que en aquel momento se encontraban inscritos en el Registro de Demandantes de Viviendas en un número cercano a los 7.000 solicitantes, poniendo todos los recursos disponibles para realizar una oferta de vivienda que nos llevaría a que más de 5.000 familias pudiesen disfrutar de una vivienda digna a un precio asequible, distinto al que ofrecían la iniciativa privada que entendían que la burbuja inmobiliaria nunca estallaría y estarían de por vida especulando con un derecho constitucional como si de acciones bancarias se tratara.

Hoy en día, la situación ha cambiado brutalmente ahora estamos en una situación en la que la vivienda ha caído en su precio en unos porcentajes impensables con respecto a años anteriores, pero el problema sigue existiendo, ahora por la dificultad en la financiación porque este estallido de la burbuja inmobiliaria ha hecho que numerosas promotoras y constructoras presenten concurso de acreedores o simplemente hayan desaparecido dejando en el aire la ilusión de muchas personas y además se hayan volatizado los ahorros de toda una vida y en algunos casos los de sus familiares.
Ahora toca solucionar los problemas que se han originado de nuevo, como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria, y que vuelve a situar, como siempre, a los más débiles en la peor situación, y para ello deben estar la política y los políticos como herramienta para solucionar los problemas, y más aún en estos tiempos en los que el desapego hacia la clase política es notorio y viene siendo patente en todos los ámbitos de nuestra sociedad. En este caso el Ayuntamiento de Dos Hermanas vuelve hacerse eco de la demanda de sus ciudadanos en la solución de estos problemas, situándose junto a ellos, como paradigma de hacer política con mayúsculas, para exigirles a promotores que cumplan con sus obligaciones y no vuelvan hacer pagar los platos rotos de este desaguisado financiero a los más débiles.

 

Publicidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here