1203Fundador de Hijos de J. Cerrato

{xtypo_quote_right}“Mi obsesión ha sido siempre que el cliente se quedase satisfecho”{/xtypo_quote_right}

Vendió su primer coche en el año 1969 y desde entonces ha dedicado toda su carrera al negocio de la automoción como agente de la firma Renault. Recientemente, Santiago  Cerrato y su cuñado y socio, Juan García, han dado el relevo a la segunda generación empresarial de la familia. Buen momento, en el 40 aniversario de Hijos de J. Cerrato, para echar la vista atrás en la historia de esta emblemática empresa nazarena.

Fundó la empresa hace 40 años y acaba de pasar el relevo a la segunda generación de este negocio familiar ¿Cómo recuerda los inicios de Hijos de J. Cerrato en comparación a la situación actual?
En aquellos tiempos todo  era menos estresante, se hacían las cosas con otro ritmo. Los vehículos tenían menos tecnología y se necesitaban mecánicos y chapistas más artesanos, pues muchas piezas había que hacerlas en nuestras instalaciones. Las puestas a punto se hacían con herramientas, muchas de ellas fabricadas por nosotros. Las relaciones eran más personales y los clientes eran todos conocidos y amigos, por lo que el trato era más directo. Incluso la recepción la hacíamos nosotros, en particular mi cuñado y en ocasiones yo mismo. Ahora, sin embargo, todo gira entorno a los ordenadores y la tecnología punta en mecánica, perdiendo un poco ese trabajo casi artesanal que se desarrollaba en los inicios de la empresa.
¿Cuáles han sido los pilares que han sustentado día a día su trabajo en Hijos de J. Cerrato?
Mi obsesión ha sido siempre que el cliente no tuviera que volver a nuestra empresa por encontrarse poco satisfecho con el trabajo realizado, perdiendo así su tiempo y, por ende, nuestro prestigio. Nuestra consigna era y es ser serios en todo lo referente a la empresa, cumplidores a ultranza con nuestras obligaciones tanto con el cliente como con nuestros proveedores, crecer continuamente y ser disciplinado con todo lo que hacemos. En definitiva, me gustaba y me gusta el perfeccionismo .
Vendió su primer coche en el año 1969 y a ello se ha dedicado hasta 2011. ¿En qué ha cambiado el negocio en estas cuatro décadas?

Efectivamente me vendí el primer coche a mi mismo, no sin un gran esfuerzo, pues  no tenía idea de cómo hacerlo. En aquella época la demanda era tremenda y había coches para los que se fijaba hasta un plazo de entrega de 18 meses. A pesar de que hemos atravesado épocas de continuo crecimiento, en estos momentos, debido a la crisis que padece el país, el sector de la automoción se encuentra en unos números desconsoladores, pero  esperamos que pronto se estabilice la economía y volvamos a  las  cifras de ventas normales.

{xtypo_quote}“Los nuevos gerentes están perfectamente mentalizados y cualificados para continuar con la empresa”{/xtypo_quote}

En 40 años de carrera empresarial y con esas inquietudes innovadoras que le caracterizan, además de en el negocio de la automoción ¿ha dejado su impronta en otras iniciativas empresariales?
Sí, impulsado por el automóvil que era la base principal de nuestra ocupación, creímos necesarios complementar paralelamente otras áreas de servicios como: Santiago Cerrato Agentes de  Seguros, la plataforma de asistencia en carretera Cerrato e Hijos y una empresa de venta de accesorios para el automóvil (Segarce) que opera principalmente en Marruecos, Holanda, Hungría o Portugal. Todas ellas son empresas independientes, totalmente autónomas y las gerencias independientes, las cuales se complementan sin formar grupos.
Mirando al futuro, ¿Hacia dónde se encamina Hijos de J. Cerrato ?
A seguir perteneciendo al entramado de empresa de esta ciudad, de la cual nos sentimos muy orgullosos, y en el futuro poder desarrollar el proyecto que por las circunstancias económicas que están azotando al sector lo tenemos estancado, que es unas nuevas instalaciones entre la nacional IV y la avenida José Luis Prats.
¿Qué consejo, como fundador de la empresa, ha dado a las personas que le suceden en el cargo?
Mi  consejo es  tesón, disciplina  y perseverancia en todo lo que sea  empresa. Pero  creo que no tengo motivos para preocuparme por ello, ya que las dos personas que me han sucedido, mi sobrino Juan José García Cerrato, el cual ha recogido el relevo de su padre llevando el departamento de Post-Venta, y mi hijo,  José Antonio Cerrato Ruiz, que desempeña  el departamento comercial,  y ambos la gerencia de la empresa, están perfectamente mentalizadas y cualificadas para continuar con la empresa por la que tanto hemos luchado y trabajado mi socio Juan García López y yo mismo durante estos más de 40 años.

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