1501THE ARTIST

A estas alturas que alguien tenga la ocurrencia, el atrevimiento, la osadía, la locura, de realizar una película en blanco y negro es de aplaudir. Pero si además es una película muda, en el más estricto sentido de la palabra, como veíamos las películas mudas antes de que el cine adquiriese el don de la palabra (esto es, acompañada exclusivamente de música, y con intertítulos que explican la situación o nos muestran lo que los personajes dicen) estamos ya ante algo que roza la demencia.

{xtypo_code}Francia-Bélgica, 2011. (100′)
Título original:  The artist.
Escrita y dirigida:  Michel Hazanavicius.
Producción: Thomas Langmann, Emmanuel Montamat.
Fotografía: Guillaume Schiffman.
Música: Ludovic Bource.
Montaje: Anne-Sophie Bion, Michel Hazanavicius.

Intérpretes: Jean Dujardin (George Valentin), Bérénice Bejo (Peppy Miller), John Goodman (Al Zimmer), James Cromwell (Clifton), Penelope Ann Miller (Doris), Missi Pyle (Constance), Beth Grant (Dama de Peppy), Ed Lauter (Mayordomo), Bitsie Tulloch (Norma), Malcolm McDowell (Mayordomo).{/xtypo_code}

El riesgo es grande, enorme, y mucho más que por la propuesta en sí, por los prejuicios que la mayoría tiene ante propuestas que se salgan de la norma del cine espectáculo americano, con historias basadas en multitud de efectos especiales.

Pero no se engañen. The artist es pura magia. Es una película que lo tiene todo: tragedia, amor, comedia, emoción… Una película que nos muestra una profunda historia de amor por el cine mientras nos cuenta otra historia de amor. Nada nuevo en realidad. Pero Hazanavicius consigue que no te importe, incluso que te suene a nuevo.

La historia es sencilla: George Valentin es una estrella del cine de los años veinte. Todas sus películas son éxitos. Él es un galán, seductor, aventurero, que hechiza a todos con su simple mirada y sonrisa. Pero los tiempos cambian, y el sonoro empieza a hacer acto de presencia. Él no cree que tenga futuro, el público está acostumbrado al cine como es y desestima las posibilidades de éxito. Y cuando la realidad se impone, él sucumbe, y cae en el olvido, mientras nuevas estrellas ocupan su lugar.

La cinta, clarísimo homenaje a una época de la historia del cine que muchos ya han olvidado, está cautivando a todos, recogiendo premios allá donde va, y es una de las claras favoritas para los Globos de Oro (tiene seis candidaturas) y los Oscar. Y se merece todos los premios que le den. Es una historia fantástica, te enamoras de ella irremediablemente, y consigue lo que no consiguen muchas: que entres de lleno, que te emociones, que rías, que llores, y que salgas de la sala con una sonrisa de oreja a oreja.

Todo encaja y todo funciona como un reloj en esta fantástica obra. La gran dirección de Hazanaviciua, el magnífico guión del mismo director, la estupendísima banda sonora de Ludovic Bource, la soberbia puesta en escena, la increíble fotografía de Guillaume Schiffman, y el talento interpretativo de un grupo de estrellas (John Goodman, James Cromwell, Penelope Ann Miller, Malcolm McDowell o Missi Pyle) comandados por unos espectaculares Berénice Bejo y Jean Dujardin. Una película recomendabilísima, una de las mejores cintas del año, por no decir directamente la mejor. Dejen los prejuicios en casa, olviden que es una película muda; la verdad, cuando estén inmersos en ella, ni se darán cuenta.

 

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