Ya pronto hace dos meses que se nos fue la Navidad y mis 78 años. Todavía siento el crujir de los papeles de periódicos que arrugábamos mis hermanos y yo para que nuestro querido padre rellenara las montañas del Nacimiento que nos ponía en casa año tras año. Todavía tengo en el paladar el sabor del lentisco y el romero que traía en su caballo. El desorden de casa para colocar todas las mesas que nos sirvieran de base, el olor de la miel hirviendo para las hojuelas y los pestiños que nos hacía nuestra incansable madre, o el olor de las tarvinas de bacalao que tanto nos gustaban a todos, ¡tantas y tantas cosas! Todos esos olores y sabores son imborrables. Ahora es todo tan distinto para mí, va todo tan rápido en estos tiempos que los días, los meses y los años se van volando, y es por lo que siento esta nostalgia.

 

Y ustedes dirán ¡mira con lo que viene ahora María Luisa! Cierto, porque todo queda en el recuerdo. Es como corre todo, ayer mismo los Carnavales y pronto san José, antes nuestro día de Andalucía y el día de las votaciones generales, parecía que todo estaba tan lejos y ya están aquí.

Un montón de cosas de las que no tenemos tiempo de empaparnos, siempre tan ocupados los días se nos hacen cortos, corre que te corre sin tiempo para aburrirnos. Y pienso, ¿cómo hay personas que dicen que se aburren, que se sienten solas, tristes y deprimidas? ¿Cómo en este constante correr de la vida sienten todo eso? Que necesitan de otra nueva pareja para seguir su vida más alegre…, cuando hay horas y horas para hacer cuanto queramos, aun corriendo tenemos cosas hermosas que hacer para no aburrirnos nunca. Hay que valorar también las buenísimas amistades con quien nos sentimos queridos y respetados, con quienes se nos va el tiempo sin darnos cuenta.

Ahora nos toca votar, ¿es justo y necesario?, pués votemos todos. No al más guapo ni al más simpático sino a la persona, a la honradez y el saber estar. Votemos haciendo caso a nuestros valores y sentimientos, y nunca miremos qué dirán, cada uno somos uno.

Aprovecho para expresar mi alegría pues hoy no para de sonar el teléfono con números nuevos, son nuevas amistades que están interesadas por nuestro próximo curso "No nos olvidemos de la memoria". Eso demuestra que se lee y que se tiene interés por hacer cosas muy interesantes, además a la vez nos relacionamos para no sentirnos solos o deprimidos. Estamos deseosos de que llegue el día del curso para hacer nuestras tareas, con las que tanto estamos aprendiendo y tanto beneficio nos aporta a los mayores. Doy las gracias a todos los que colaboran desinteresadamente para hacer que este curso funcione.

 

Publicidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here