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ArtachoEl Cajasol cumple sus objetivos, pero debe mejorar en la Superliga 2

El año 2007 no será fácil de olvidar para la afición del Cajasol Voley. Y es que desde que ascendiera a la categoría de Plata del voleibol español mucho han cambiado las cosas, entre ellas el nombre del club.
 

En abril, con un equipo tocado por las lesiones, se jugó el play off para Superliga. En estos meses el equipo cuenta con todo el apoyo de la afición, que llena el pabellón de Los Montecillos, animados por una campaña de apoyo del club, aunque no fue posible. Pero después vino lo más duro, y esta vez fuera de la pista: después del ascenso a la nueva categoría, Superliga 2, se tocó puerta por puerta para poder hacer frente al alto presupuesto exigido para la nueva liga. Cuando parecía que el barco se hundía, unas pocas horas antes de que terminara el plazo de la inscripción en la federación llegó el patrocinio necesario. El Esquimo se convertía en Cajasol Screen Plan. Se realizaron cinco nuevas incorporaciones, tres extranjeros y dos nacionales, y se renovaron a algunos de los jugadores del anterior equipo.

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La pretemporada comienza con mal pie: pocos partidos, con fichajes que llegan tarde y con un mal papel en la Copa de Andalucía y el Torneo Ciudad de Dos Hermanas. Al menos, el equipo venció el Torneo de Puerto Real. El Cajasol Screen Plan pronto comenzó a pagar el poco rodaje realizado: el estreno en liga con el Universidad de Málaga se saldó con una contundente derrota y costó mucho trabajo una victoria, por la mínima, ante el Andorra TX. A posteriori se sucedieron derrotas tan duras como la sufrida ante el farolillo rojo, la Ermita Santanderina.
El equipo se vio forzado a buscar un nuevo repuesto, el brasileño Alan Da Silveira, quien comenzó a dar sus frutos, y en su segundo partido el Cajasol vence con facilidad al Unicaja Cañada de Vera.

La buena racha de juego decae y los técnicos deciden rescindir el contrato al venezolano Alcides Olivar para hacer la última incorporación. Es un brasileño, que llama la atención por sus 2,11 metros de altura, Rodrigo Barros. El final de año ha dejado un buen sabor de boca a la afición con el partido ante el tercer clasificado, el Puerto Real.

En 2008 comienza la verdadera liga para el Cajasol, afirma el entrenador Ricardo Lobato, que sabe que "ya no hay excusas para no estar a la altura de la competición".

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