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Álvaro CueliEl pregón será el próximo domingo 23, a las 13:30 horas, tras la función a cargo del párroco Manuel Orta

Alvaro Cueli será el encargado de pronunciar el XXIII Pregón a María Santísima de la Esperanza. Es la primera vez que este joven cofrade se enfrenta a una tarea de estas características, algo que le llena de orgullo a la vez que de responsabilidad, ya que quiere “estar a la altura de las expectativas” en un pregón rodeado de amigos y hermanos.

La vinculación de Cueli con la Hermandad de Cautivo se remonta a su abuelo, que perteneció a ella en sus inicios y transmitió la devoción a su padre y posteriormente a él. En el seno de la hermandad cuenta con muy buenos amigos, como Alberto Jiménez, quien le presentará el domingo; su amigo desde la infancia. Cueli también pertenece a las hermandades Sacramental, de Valme y de Santa Ana, y en su familia, la hermandad de Cautivo se vive casi a diario. Por ello, la responsabilidad es aún mayor, teniendo en cuenta que este acto “sólo va a ser una vez en la vida”. Procurará que el pregón no dure más de 50 minutos, aunque ello conlleve “dejarse palabra en el cajón”, pero pretende que no resulte cansado.

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Preparación
El pregón va a ser íntimo, algunos matices quizás no estén al alcance de los ajenos al mundo de las hermandades. A pesar de que Álvaro se enfrenta en la actualidad a casi 30 niños a diario dando clases, su fuerte no es la exposición en público. “No va a ser un pregón original por su puesta en escena, no tengo facilidad para transmitir.Conozco mis limitaciones, pero tienes que ser tú mismo y decirlo como lo sientes, es un error ser ficticio”, comenta Cueli. “Me preguntaron cómo me gustaría que fuera recordado, y mi respuesta fue que lo recordaran como algo bien escrito, que le gustara a quien lo leyera”. Sin duda, será un pregón “basado en vivencias y recuerdos”.

Han sido cuatro meses de preparación en los que ha contado en todo momento con la ayuda de su familia, imbricada en el tejido cofrade nazareno y con más de un pregón en su haber. “Mi familia, en primer lugar, ha sido el ánimo constante a lo largo de estos meses, esa esperanza cristiana es legado de mi familia”. Durante la redacción del pregón, comenta, “crees que llevas a las palabras y las palabras son las que lo llevan a uno, mi familia me ha ayudado a ratificar que ese camino es bueno”. Por ser el primero, pregunta obligada es si le gustaría hacer algún otro en especial. “No diré que no a ninguna hermandad o parroquia que pida mi colaboración o mis palabras”.

Esperanza
Hay varias imágenes de la Esperanza más o menos verneradas: María Santísima de la Esperanza, Esperanza de Triana, Esperanza Macarena… ¿Hay por encima de todas una sola Esperanza? Todas las imágenes de María son recuerdos de la misma, son rostros, retratos del mismo sentimiento religioso. Para el cristiano, la esperanza es lo último, una esperanza en el más allá, la pervivencia después de la muerte está siempre presente quizás gracias al rostro de María Santísima. 

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