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Andando por la Plaza de San Francisco en Sevilla, sobre la antigua extensión de adoquín y debajo de las luces iluminadas, mis amigas y yo estábamos impresionadas por el mercadillo de belenes.

Estábamos llenas del espíritu de la Navidad, llevadas por los grandes muestras del Cristo bebé, su familia, los ángeles, los Reyes Magos y… ¿‘caca’? Entre todas las figuras había un chico ‘haciendo caca’, y como he aprendido, se llama el ‘cagón’. Todas nosotras pensábamos que tenía que ser una broma, una broma o chiste del vendedor. Pero después de cinco minutos más, vimos otra figura en la misma posición. Esta vez, fue más grande, pintada inmaculadamente con detalles tan monos y justo al lado del Niño Jesús. Yo pensaba: ¡es un hombre ‘haciendo caca’ enfrente de nuestro salvador! ¡Tiene que ser sacrílego!
 

Tardé algunos días, pero después de una semana, no tuve vergüenza en preguntar a la señora con la que vivo sobre este aparente fenómeno.

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Ella se reía y me explicó que “en los nacimientos aparecen algunas escenas alrededor del misterio con personas trabajando, cocinando o en cualquier otra actitud. Hay muchas figuras y este es sólo una más”.

Ella me lo dijo de una manera tan natural que yo estaba asombrada.
Esta experiencia fue, para mí, el comienzo para aprender sobre las diferencias intrínsecas de mi fiesta favorita entre España y los Estados Unidos. Y sí, sólo el comienzo.

Como es orgullo de los EEUU, el país es un crisol. Entonces, diciembre no es el mes dedicado sólo a la Navidad, sino también a la Hanukkah, Kwanza y a cualquiera creencia que alguien pueda tener. Entonces, en el ambiente público no resuena el mensaje de la salvación por el hijo de Dios. Resuenan mensajes comunes de cada religión y todos en el mismo momento. Por ello, el lema de la estación no es “feliz Navidad”, sino “felices fiestas”. Es que, si vas a una tienda o un restaurante en los EEUU es ilegal para un empleado, como el recepcionista, decirte “feliz Navidad”.

Pero no sólo  el espacio público de la Navidad española es diferente que el de los EEUU, sino para los cristianos, el espacio privado también. Y el nacimiento es una de nuestras decoraciones, sólo una más, y el gran foco es el árbol… y lo que hay debajo: regalos. “El espíritu de dar” es el principio básico de la Navidad americana. Y esta estación comienza el día después del día de Acción de Gracias. A las cinco de la mañana, todos salen de sus casas para lograr los descuentos que marcan el comienzo de esta estación de compras. Y todos los días hasta el día 24 de diciembre siguen así. Los EEUU tienen una manera innegable de propagar y comercializar las fiestas de invierno.

Por ello, si andas por el centro de Sevilla, es probable que oigas canciones navideñas típicas de los EEUU.

Él país tiene un estilo de hacer la fiesta religiosa tan secular,  mientras que España tiene un estilo de hacer la fiesta con la riqueza cultural que el país tiene. Combina la fe católica con sus tradiciones y cultura fomentadas sobre incontables siglos de una forma llena de vida y diversión.

Y aunque, para el americano medio, patas de un cerdo en una casa o restaurante es extraño, mucho más que en un nacimiento haya un ‘cagón’. Me parece algo más absurdo, pero estas cosas siempre serán recuerdos cariñosos que me lleve de España. El nacimiento español será mí símbolo no sólo de la Navidad, sino también del espíritu de España. Aunque sea un ‘cagón’.

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