Las instalaciones están divididos en varios locales de ensayo en los que se distribuyen los gruposEl local de ensayo hace las veces de lugar de reunión y puesta en común de conocimientos

Local de ensayo pero también punto de encuentro, reunión y difusión de la cultura musical. Así definen los jóvenes músicos nazarenos su 'hogar', como ellos lo llaman, una casa en la que comparten experiencias, conocimientos y vivencias. Llevan dos años y medio con este proyecto, después de haber deambulado por varios locales que no les convencían. Haciendo un esfuerzo entre todos han sacado adelante el hogar, acondicionándolo con planchas de lana de roca, con el objetivo de insonorizar las habitaciones y molestar lo mínimo posible a los vecinos.  

Los grupos Bleeding 4 Blues, 4.5.1., Avelokacemo, Psicología del conflicto y otros dos en formación, comparten esta casa en la que han acondicionado tres salas para ensayar, estableciendo turnos entre ellos. “Lo mejor es que no es sólo un local de ensayo, sino un lugar de reunión y de aprendizaje. Estamos gente de distintos estilos, desde el rock melódico hasta el rap metal, pasando por el flamenco blues afrolatino callejero, el blues o el flamenco pop”, explica Salvador.

Todos son muy jóvenes y con ganas de tocar. No aspiran a una carrera discográfica en general, ya que para ellos la música es una afición, “no se puede vivir de esto”, afirman, pero sí quieren poder desarrollarse en el mundo de la música. “Y eso sólo se consigue con relación entre los grupos y los músicos. Nosotros montamos a veces jam sessions y aprendemos mucho los unos de los otros. Probablemente incluso salgan grupos paralelos”, comenta Alfredo. Por este hogar han pasado muchas formaciones nazarenas, unos entran y otros salen, pero siempre con el mismo espíritu.

Una necesidad básica

El local de ensayo fue la única opción que les quedó a estos jóvenes, “porque además es una necesidad básica”, coinciden todos. Sin subvenciones ni ayudas públicas han alquilado este local, en el que gozan de libertad e independencia, con la posibilidad de tenerlo a su disposición 24 horas al día 365 días al año. “Hay veces que vuelves de tocar a las cinco de la mañana y tienes un lugar donde dejar los equipos”, comenta Octavio.

Esta iniciativa ha partido de los propios grupos ante la necesidad de un lugar como el que han creado, aunque no entienden por qué desde las instituciones no se fomenta más la cultura en general y la música en particular. “Estamos convencidos de que en Dos Hermanas hay por lo menos 30 ó 40 grupos que estarían encantados de poder tener lo que nosotros hemos montado. Si la administración se encargara de gestionarlo, con una cuota adecuada porque no pedimos que sea gratis, y unas condiciones razonables, muchos grupos no tendrían que irse a Sevilla o a otros pueblos a ensayar y se movería mucho más la cultura en esta ciudad. Hay pueblos pequeños donde existen naves en las que los chavales tocan, hacen teatro, se reúnen. Pero aquí nunca hemos obtenido respuesta por parte de las autoridades competentes”, dicen. También en eso están de acuerdo, igual que en el hecho de que la nave provisional que se instaló para el mercado de abastos en el aparcamiento de la feria habría sido el “lugar idóneo”.

Promover la cultura
Para la mayoría de los chicos que se reúnen en esta casa, falta educación cultural y falta publicidad para las actuaciones que el ayuntamiento organiza para los grupos. “Con los ciclos de conciertos no se cubre la demanda”, dice Óscar. Y aunque más de una vez se han planteado montar festivales por su cuenta, “es muy complicado y requiere mucha organización. Aquí todos trabajamos y no podemos dedicar tiempo a organizar un evento grande. Si las entidades organizasen conciertos o festivales nosotros aportaremos las ideas, en eso no hay problema”, comentan.

Además de ensayar su música, los locales de ensayo servirían para desarrollarse en este mundo, tocar otros estilos, e incluso dar clases. En este local hay muchos autodidactas, pero también gente que ha estudiado música y podrían aportar sus conocimientos. “Hay grupos esperando para entrar a ensayar, pero no hay sitio de momento. Es una lástima que tengan que desarrollarse fuera”, se lamenta Abel. 

 Ciclos musicales
Los grupos nazarenos tienen la oportunidad de actuar en el ciclo Activa2 o en el concierto de grupos noveles, que se celebra a modo de festival. Sin embargo siguen pensando que hacen falta bares en los que se apueste por la música en directo, tanto para tocar como para asitir como público.

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