Jam session en el SoberaoLa asociación ha impartido talleres musicales y ha organizado un festival

El último año del Soberao Jazz podría definirse como “un año muy ajetreado”. En esta temporada, la asociación ha organizado varios talleres musicales además del gran evento que supuso el festival de jazz celebrado en febrero. Aunque ahora el calor obliga a descansar, la música no dejará de faltar a su cita en el Soberao Jazz a partir de septiembre.
 

Los talleres
Durante este año, la asociación ha organizado talleres de piano, guitarra, batería y voz. La experiencia ha sido desigual, mientras que el taller de batería no ha contado con una asistencia continuada, necesaria para conocer a fondo el manejo del instrumento, los talleres de piano y guitarra han ido más allá de la fecha de finalización prevista; un mes más en el caso del taller de piano y quince días en el de guitarra; dado el alto grado de implicación de alumnos y profesores.
“La música es un estudio, hay que darle una continuidad seria”, explica José Luis, fundador y dueño del Soberao, “pretendemos ofrecer con los talleres una alternativa para los chavales que no han podido entrar en el conservatorio por su edad”. Además de niños de 10 años, los talleres han contado con alumnos de hasta 60 años “músicos frustrados”, que gracias a esta oportunidad han podido revivir una vocación que creían perdida, la de tocar un instrumento y sentir la música. De las ganas por regresar a los brazos de la música sabe mucho José Luis, que decidió hace cuatro años volver a la actividad musical con la reconversión del restaurante que regentaba en la asociación cultural; retomando el aprendizaje y facilitando las instalaciones del Soberao Jazz para transmitir el sentimiento por la música en general y por el jazz en particular.

José Luis se emociona  hablando sobre esta música nacida hace siglo y medio, pero que todavía muchos desconocen. “Gente con cierto nivel”, comenta, “me pregunta si el jazz es eso que tocan los negros. Todavía hay que hacer mucho ruido para que sepan que el jazz existe”. Dos Hermanas es una ciudad en la que priman más los coros rocieros y las noches flamencas que las 'big bands' y las 'jam sessions', pero el jazz no está reñido con ningún estilo musical, “es un lenguaje universal que puedes fusionar con flamenco, música hindú, árabe; incluso de la fusión de músicas étnicas puede salir un jazz curioso”.

Para poder organizar estos talleres, José Luis ha contado con la ayuda inestimable de Jaime Serradilla y Mar Barea, los que “han echado a funcionar los talleres”. Ambos han aprobado el acceso al Musikene, el conservatorio superior de música del País Vasco en San Sebastián. Este conservatorio tiene la especialidad en jazz, que no está presente en los conservatorios superiores de Andalucía.
En este sentido, José Luis lamenta que las instituciones públicas en Dos Hermanas opten por “comprar la cultura de fuera, en lugar de fomentar la que hay aquí y formar artistas dentro del pueblo”. Aun así, sigue con su empeño y a partir de septiembre, además de los talleres de batería, piano, guitarra y voz, Soberao Jazz quiere impartir talleres de saxofón, trompeta, bajo, y con un poco de suerte, de contrabajo.

Festival de JazzEl festival
El jazz es una música que fomenta la riqueza cultural de los pueblos y el multiculturalismo, pero todavía “hay mucha gente que se encierra”, cuando lo ideal sería que abrieran su mente. José Luis sigue con su empeño de hacer llegar el jazz a todos los rincones de Dos Hermanas, por eso, además de colaborar en la formación de músicos con la organización de los talleres sin subvención de ningún tipo, José Luis puso en marcha el pasado mes de febrero, el I Festival de Jazz de Dos Hermanas, en el que los músicos actuaron de forma totalmente altruista, sin cobrar nada a cambio. Para el año que viene, entre los meses de febrero y marzo, José Luis quiere organizar un nuevo festival con un cartel mucho más ambicioso, y parece que el ayuntamiento colaborará con alguna aportación económica.

El local
Soberao Jazz es un lugar único en Dos Hermanas, donde se puede disfrutar de un espectáculo diferente, ya que ofrece un escenario abierto para que cualquiera se suba y coja los instrumentos que están a su disposición: guitarra, baterías, trompeta, piano… todo lo necesario para que no falte la música y la improvisación tan característica del jazz.

Tras una larga temporada en la que el Soberao fue también restaurante, hace cuatro años, José Luis, que no había perdido las ganas de aprender, decidió “montar el tinglao” tras asistir a un seminario de jazz. Desde entonces no ha parado en sus ansias de hacer llegar el jazz a todas partes desde un pequeño rincón de Dos Hermanas.

Soberao en 197928 años
La historia de la Asociación Cultural Soberao Jazz es bastante peculiar. Hoy día es raro encontrar un lugar en el que el jazz sea el protagonista y las 'jam sessions' no tengan una hora de cierre determinada. El escenario y los instrumentos están a disposición de todos los que quieran participar, “la intención es ponerlo muy fácil”, en unas noches muy especiales en las que reina la improvisación. Sobre el escenario del Soberao se han dado cita músicos con formaciones y estilos muy diversos, desde la música clásica al flamenco, el heavy o el hip hop. Gente venida de fuera de Dos Hermanas se sorprende de que en la ciudad exista un rincón como éste. La pasión de José Luis por la música lo llevó a tomar parte en la fundación de la Banda municipal, pero sus ansias le llevaron más allá, algunos todavía recordarán 'La alpargata jazz quartet', con Julio Jimeno, Eduardo Spínola y Casimiro Rivas. En 1.979, ensayaban en el patio del Soberao Jazz, que todavía estaba sin techar, en lo que comenzó como un club para gente joven algo adelantado a su tiempo para lo que existía en la Dos Hermanas de entonces.

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